Los molestos síntomas de las alergias primaverales pueden que no cesen en verano. Muchos niños ven cómo los síntomas de la rinitis también les afectan en sus vacaciones estivales.

De todos los periodos estacionales, el verano es el último que se suele asociar mayormente con las alergias. Sin embargo, en la estación estival también suelen darse algunos tipos de alergias infantiles. Las alergias alimentarias, los ácaros del polvo, la exposición al sol y la proliferación de insectos como mosquitos, avispas y abejas hacen que los más pequeños puedan presentar alguna reacción alérgica en verano.

Los ácaros del polvo, el polen y otros inhalantes ambientales son alérgenos que pueden causar en los más pequeños rinitis alérgica y asma. El contacto con los alérgenos puede afectar también a los ojos, desarrollando una rinoconjuntivitis. En los casos de asma, el niño puede sentir falta de aire, opresión y silbidos en el pecho.

Los padres de niños que tengan la piel sensible o atópica deben prestar especial atención a la exposición solar. Debemos proteger del sol a los niños, sobre todo desde las 11 a las 16 horas, que es cuando los rayos ultravioletas alcanzan mayor fuerza. Los largos baños en las playas y piscinas hacen que la protección solar pierda parte de su efecto, por lo que debemos de renovar la protección solar frecuentemente (normalmente cada 2 horas, dependiendo del factor de protección utilizado). Y es que no debemos olvidar que, durante el baño, los niños siguen expuestos al sol. Por último, los niños con piel atópica deben tener especial cuidado en las piscinas tratadas con cloro, ya que puede ocasionar picores en la piel.

También debemos de vigilar la alimentación para evitar una grave reacción alérgica en caso de que presente una alergia alimentaria. Los cambios de rutina y las comidas que se realizan fuera de casa (en campamentos de verano, en casa de amigos y familiares, o en restaurantes) se multiplican en verano, y por ello debemos de tener especial precaución con los alimentos que reciben los niños alérgicos, asegurándonos de que están libres de alérgenos que puedan ser perjudiciales para ellos.

Por otra parte, en el verano proliferan miles de insectos que pueden causar reacciones alérgicas en los más pequeños: avispas, abejas, mosquitos, arañas… Los niños alérgicos a algún tipo de veneno deben tener cuidado con las picaduras de estos, ya que podrían ocasionarle, en el peor de los casos, una reacción anafiláctica.

Según los datos de la SEICAP, las alergias infantiles aumentan un 2% cada año, por lo que los pediatras alergólogos aconsejan estar preparado para que estos niños puedan integrarse y adaptarse con facilidad y seguridad al entorno. Para ello, debe concienciarse toda la sociedad y la Administración en la importancia de establecer protocolos que lo garanticen.

Por ejemplo, en esta época son muy frecuentes los campamentos de verano, y en ellos los pequeños pasan mucho tiempo fuera de sus casas y sin la vigilancia habitual de sus padres. Es importante comprobar que los monitores de estos campamentos disponen de la formación necesaria para prevenir y tratar las reacciones alérgicas, evitando así cualquier problema durante su estancia.

¿Cómo aliviar los síntomas de las alergias infantiles en verano?

Los niños que padezcan alergia al polen, los ácaros del polvo o cualquier otro inhalante ambiental que le produzcan rinitis pueden reducir los molestos síntomas de la rinitis alérgica con RhinoDouche®Junior. La irrigación nasal consiste en la introducción de una solución salina por un orificio nasal, permitiendo al líquido hacer un recorrido completo por las fosas y senos paranasales hasta salir al exterior por el orificio contrario.

Para reducir los molestos síntomas derivados de la obstrucción nasal podemos utilizar RhinoDouche®Junior,un sistema de irrigación nasal desarrollado por Inmunotek, que trata la rinitis alérgica y la obstrucción nasal en los niños de forma segura y efectiva.