La irrigación nasal o lavados nasales puede ser de gran ayuda para aliviar los síntomas de la rinitis o la sinusitis, además de servir como medida de higiene diaria.

Cada vez hay más personas que incorporan los lavados nasales a su rutina de higiene diaria. Y es que, la irrigación nasal limpia e hidrata los senos nasales. En temporada de alergias, la irrigación nasal ayuda a eliminar los restos de pólenes de las fosas nasales. ¿Cómo podemos realizar lavados nasales de forma adecuada?

En primer lugar, debes saber que no se aconseja hacer un lavado nasal solo con agua. La irrigación nasal con agua resulta dolorosa y daña la mucosa nasal, afectando a la función de los cilios nasales y con ello a su capacidad de autolimpieza (aclaramiento mucociliar). Esto ocurre así porque la mucosa nasal es extremadamente sensible a la concentración de sales.

Pero, ¿con qué debemos hacer una irrigación nasal? Las sales son imprescindibles en los lavados nasales. Sin embargo, no son válidas cualquier tipo de sales. Por ejemplo, la sal de mesa o de cocina no beneficia la hidratación de las fosas nasales, y puede ser peligroso utilizarlas para los lavados nasales. La sal de mesa contiene antiapelmazantes (ferrocianuro, sílice, etc.) y otros aditivos, como yodo o flúor, que son irritantes para la delicada mucosa nasal. Además, la sal de cocina no produce un líquido de irrigación tamponado que neutralice el exceso de cloro que pueda contener el agua.

Para el correcto uso de la irrigación nasal, Inmunotek ha creado SinuSal® XL y SinuSal® Junior, una mezcla de sales especialmente formulada para los lavados nasales. Las cajas de Sinusal® XL o Sinusal® Junior contienen 26 ó 40 sobres, que equivalen a 26 ó 40 lavados nasales. El contenido de cada sobre ha de ser disuelto en la cantidad de agua que cabe en una botella de RhinoDouche® (500 mL). 

La solución salina obtenida tiene una concentración de sales similar a la que hay en la mucosa nasal (isotónica) y está tamponada para neutralizar cambios de pH del agua utilizada. No tiene conservantes añadidos que puedan dañar la sensible mucosa nasal, y contiene xilitol con efecto humectante y antiadhesivo para bacterias y hongos. Su pH ligeramente alcalino favorece la fluidificación del moco facilitando su expulsión.

La irrigación con SinuSal® XL favorece el movimiento de los cilios nasales y mejora el aclaramiento mucociliar, que es el sistema de autolimpieza de las vías respiratorias altas.

No esperes más y disfruta de los beneficios que los lavados nasales pueden aportarte.