La vuelta a las aulas coincide con la época de patologías respiratorias causadas por virus, como la gripe o el resfriado, sumando este año la COVID-19. Ante esta situación, se recomienda mantener una adecuada higiene nasal en los niños para reducir el riesgo de transmisión de estas enfermedades.

Finaliza el verano y, con él, llega el momento de volver al colegio. Para los niños supone el reencuentro con sus compañeros y una oportunidad para seguir aprendiendo y compartir nuevas experiencias.

Sin embargo, este regreso a las aulas también coincide con la vuelta de las infecciones respiratorias. Son las patologías más frecuentes en la infancia en otoño e invierno, y durante estos meses la mayoría de los niños menores de seis años sufrirá más de un cuadro respiratorio de vías altas, caracterizados por mucosidad, congestión nasal, molestias faríngeas o tos, entre otros síntomas. Esto es debido a la inmadurez de su sistema inmunitario y al estrecho contacto con otros niños, siendo más propensos al contagio.

Los cuadros de gripe y catarrales pueden estar producidos por cerca de 200 virus diferentes (destacando los rinovirus como agente causal más frecuente), a los que hay que añadir la pandemia actual causada por el SARS-Cov-2 (virus causante de la COVID-19). También pueden originarse por otras enfermedades que pueden cursar con cuadros más graves como las bronquiolitis o bronquitis.

A estas enfermedades se añade la mayor incidencia durante esta época de alergia a los ácaros. Estas reacciones alérgicas pueden producirse durante todo el año, pero son más frecuentes durante el otoño, aumentando la intensidad de los síntomas rinoconjuntivales en las personas alérgicas a estos microorganismos.

Para el tratamiento de los síntomas de estas enfermedades respiratorias localizadas en las vías respiratorias altas, los pediatras recomiendan con frecuencia antitérmicos en casos de presencia de fiebre y los lavados nasales para reducir la congestión nasal, mejorando la respiración.

Es importante actuar sobre la congestión nasal en los niños por el malestar que puede ocasionar. Entre sus síntomas, los niños pueden experimentar pérdida de apetito, cambios de humor y mal descanso nocturno. No hay que olvidar que el aumento de mucosidad en vía nasal puede complicarse con otros cuadros como otitis o infecciones respiratorias de vías bajas, por lo que es primordial hacer todo lo posible para disminuir las secreciones acumuladas.

En esta línea las irrigaciones nasales son de gran ayuda al lavar profundamente las vías respiratorias altas, no sólo mejorando la respiración nasal rápidamente al reducir la obstrucción nasal, sino que arrastra también al exterior posibles partículas de contaminación o microorganismos que pueden estar presentes en esta localización, disminuyendo el riesgo de infección e inflamación de la mucosa nasal.

Debido a la frecuencia del exceso de mucosidad en los niños y por el riesgo actual derivado de la pandemia causada por el coronavirus, resulta esencial la higiene nasal periódica de los niños para minimizar los síntomas de cuadros catarrales u otras infecciones respiratorias. Por tanto, la irrigación nasal puede ser un gran aliado en estos meses en los que los niños vuelven a ponerse en contacto entre ellos en espacios cerrados como las aulas.

Mediante el dispositivo RhinoDouche® Junior podemos realizar en los niños las irrigaciones nasales de forma fácil, eficaz, segura y cómoda. Su diseño permite que la solución salina preparada a partir de un sobre de SinuSal® Junior penetre en las fosas nasales y senos paranasales, arrastrando las secreciones y el exceso de mucosidad hacia el exterior a través del orificio contrario. Esto produce una liberación de las vías respiratorias nasales mejorando sustancialmente la respiración nasal y una disminución del malestar asociado a la inflamación y al exceso de mucosidad.

Emplear RhinoDouche® Junior junto a la mezcla de sales contenida en SinuSal® Junior favorece el movimiento de los cilios nasales y mejora el aclaramiento mucociliar, que es el sistema de autolimpieza de las vías respiratorias altas, aumentando el efecto beneficioso de los lavados nasales. Incorpóralo a tu higiene diaria, ¡y vuelve a respirar!