Las bajadas de temperaturas y la humedad típica del otoño puede hacer que proliferen algunos tipos de alergia.

Aunque la primavera es la época en la que todos pensamos que aparecen más síntomas de alergias (coincidiendo con la polinización de las gramíneas y el olivo), la estación de otoño representa también para millones de personas una agudización de la sintomatología alérgica.

¿Por qué aumentan las reacciones alérgicas en otoño?

 En el caso de los niños, la vuelta al cole, la alimentación en comedores escolares, asistencia a cumpleaños infantiles o compartir comida con los compañeros, son situaciones de potencial exposición a alérgenos.

En general, la llegada del otoño trae consigo la bajada de temperaturas y, por tanto, un mayor uso de la calefacción en los hogares. La menor ventilación, junto con el aumento de la humedad ambiental, crean la situación perfecta para la proliferación de los ácaros del polvo. Además, el repunte de enfermedades virales durante el otoño agrava los síntomas de las alergias, ya que estos síntomas se suman a los de las enfermedades características de esta estación, tales como la gripe o el resfriado.

La ausencia de síntomas durante el verano, el bienestar que ello supone, y un mayor tiempo dedicado al ocio, puede suponer que olvidemos tomar la medicación necesaria, y que con la llegada del otoño aumente la intensidad de los síntomas alérgicos.

La proliferación de moho es problemática para los alérgicos durante todo el año, pero, de igual manera que con los ácaros, el aumento de la humedad ambiental puede facilitar su aparición durante el otoño.

 ¿Cómo aliviar los síntomas?

Además de ventilar los hogares y los puestos de trabajo, debemos tener especial cuidado con las cortinas, peluches o alfombras, ya que los ácaros proliferan y habitan en el polvo que se acumula en ellas. Por ello, se recomienda su mantenimiento y lavado frecuente para combatirlos, reduciendo la exposición a estos alérgenos.

Si sufres durante esta época de rinitis alérgica, la irrigación nasal, denominada también lavado nasal, es una solución recomendada para mejorar la obstrucción nasal. La irrigación nasal consiste en la introducción de una solución salina por un orificio nasal, permitiendo al líquido hacer un recorrido completo por las fosas y senos paranasales hasta salir por el orificio contrario.

Entre estos productos de irrigación nasal se encuentra RhinoDouche®, un tratamiento no farmacológico que puede ser utilizado durante el embarazo y de fácil aplicación, por lo que se recurrir a él siempre que sea necesario para eliminar la mucosidad acumulada y aliviar los síntomas propios de las alergias respiratorias.