La irrigación nasal, también conocida como lavados nasales, consiste en el lavado de las fosas nasales con una solución salina. La irrigación nasal puede resultar muy beneficiosa en diferentes casos y está indicada tanto para la higiene diaria, como para aliviar los síntomas de algunas enfermedades.

Los lavados nasales o irrigaciones nasales consisten en introducir por un orificio de nuestra nariz una solución salina, que permite al líquido hacer un recorrido completo por las fosas y senos paranasales hasta salir al exterior por el orificio contrario.

Gracias a este lavado nasal, conseguiremos una limpieza por arrastre mecánica que permite eliminar de forma eficaz el exceso de secreciones, pus, costras e impurezas, mejorando la respiración al aliviar la obstrucción nasal e hidratando toda la zona.

El origen de esta práctica es la India, donde los yoguis la llevan realizando desde hace siglos, dentro de sus rituales de purificación (Jala Neti), utilizando una vasija similar a una tetera (Neti). En Occidente los lavados nasales se han empleado como un remedio casero para aliviar la congestión nasal.

¿Para qué está indicada la irrigación nasal?

Los lavados nasales pueden resultar beneficiosos como tratamiento coadyuvante en los procesos catarrales, así como en los casos de rinitis y sinusitis. La irrigación nasal limpia de alérgenos las fosas nasales, además de aliviar la obstrucción nasal que provocan estas enfermedades.

Además, la irrigación nasal es muy útil antes de la aplicación de medicación tópica nasal para eliminar secreciones y mejorar la acción del fármaco sobre la mucosa. También resulta beneficiosa en los pacientes que se han sometido a una cirugía endoscópica nasal, ya que los lavados nasales evitan la formación de adherencias al eliminar costras y coágulos.

La irrigación nasal también está indicada para los pacientes que sufren goteo retronasal, ya que gracias a ella, se disminuye la mucosidad retenida en la garganta, que da origen a la molestias y la tos crónica. En ambientes de alta polución, los lavados nasales ayudan a limpiar la mucosa y a prevenir la inflamación, mejorando la respiración.

¿Cómo realizar un lavado nasal?

Una buena opción para realizar estos lavados nasales es RhinoDouche®. Este dispositivo es más cómodo y seguro que las peras de gomas o las jeringuillas. RhinoDouche® permite que el líquido penetre en las fosas nasales y senos paranasales, arrastrando las secreciones y el exceso de mucosidad hacia el exterior a través del orificio contrario.